Han venido.
Invaden la sangre.
Huelen a plumas,
a carencias,
a llanto.
Pero tú alimentas al miedo
y a la soledad
como a dos animales pequeños
perdidos en el desierto.
Han venido
a incendiar la edad del sueño.
Un adiós es tu vida.
Pero tú te abrazas
como la serpiente loca de movimiento
que sólo se halla a sí misma
porque no hay nadie.
Tú lloras debajo del llanto,
tú abres el cofre de tus deseos
y eres más rica que la noche.
Pero hace tanta soledad
que las palabras se suicidan.
17 de febrero de 2014
Hija del viento
15 de febrero de 2014
Accidente
Hace un par de horas he sufrido mi primera caída en rollers. Y fue un accidente grave.
Me he fracturado dos dientes.
No duele. Pero se siente como si fueran a caer.
Y sí, me veo fatal.
Me he fracturado dos dientes.
No duele. Pero se siente como si fueran a caer.
Y sí, me veo fatal.
5 de febrero de 2014
Epifanía
Él y yo jamás seremos una buena combinación.
Creí un segundo, más de un segundo en que tal vez sí podríamos serlo, pero él jamás pensó en mí como yo lo hice. Odié y odiaré por siempre sus monosílabos y también su maldita felicidad.
Lo escribí una vez, me gusta, pero no lo suficiente.
Creí un segundo, más de un segundo en que tal vez sí podríamos serlo, pero él jamás pensó en mí como yo lo hice. Odié y odiaré por siempre sus monosílabos y también su maldita felicidad.
Lo escribí una vez, me gusta, pero no lo suficiente.
Verdades de Enero basadas en hechos de ayer.
1. Sé lo que quiero, y aun así no estoy segura de ello.
2. Soy una pésima escritora.
3. Cada día me gusta menos hablar de la vida.
4. De mi vida.
5. Sigo siendo más egoísta y envidiosa como siempre. Incluso más.
6. Aún lo extraño, seguramente sólo porque él no lo hace.
7. He conseguido dejar mi mente en blanco, pero no sé cómo lograrlo voluntariamente.
8. El sueño me consume. De verdad nunca había estado tan cansada.
9. Sigo leyendo a Alejandra. También a Charles.
10. Me he dado cuenta que todo lo que inicio jamás lo acabo.
11. Me gustas mucho pero no lo suficiente.
12. Me he propuesto noche tras noche volver a empezar desde cero y al día siguiente todo sigue tal cual.
13. He vuelto a fumar más de lo necesario.
14. He dejado de escuchar a radiohead. No sé por qué.
15. He intentado escribir. No sale nada nuevo al respecto.
16. La inconsistencia emocional se ha colado en mis sueños.
17. El tiempo ya no pasa lento. Mi vida se me pasa ante los ojos como un flash.
18. Tengo mucho miedo.
19. Sigo siendo cobarde.
20. Sigo siendo feliz un par de horas al día, el resto de las 24 horas todo se convierte en un carajo.
21. Toqué fondo. Y sé que en realidad no es cierto.
2 de febrero de 2014
Alejandra Pizarnik (1957)
"Escribí un poema.
No tiene ninguna importancia.
Soy una enorme herida. Es la soledad absoluta.
No quiero preguntar por qué".
No tiene ninguna importancia.
Soy una enorme herida. Es la soledad absoluta.
No quiero preguntar por qué".
7 de enero de 2014
EL DÍA DE UN ÚLTIMO SUSPIRO QUE SE TRANSFORMA SIEMPRE EN EL PRIMERO
Es fuerte, grande, inmenso. Como el mar en su mayor esplendor salvo la notoria diferencia de que el mar también puede ser hermoso. Esta angustia antes lo era y hemos de suponer que así como las personas cambian, también lo hacen otras cosas, aunque esta angustia no sea una cosa después de todo.
Lo he pensado quizás un millar de veces, también lo he escrito unas cuantas más; la vida se me pasa como un flash ante mis ojos y lo cierto es que no sé si es una expresión propia o la plagie de algún lugar y es que la vida se ha trasformado en un plagio constante, en una mentira en una tragicomedia que poco tiene de drama y casi nada de comedia. Jamás conseguiría un óscar, de eso estoy segura.
Es todo tan grande, tan inmenso y a la vez tan minúsculo que ya no es posible saber si es real o completamente falso. Sólo es un limbo interminable, insufrible y completamente devastador a a vez.
Ya no sirve sentirse fuerte, ya no sirve ser débil. Sólo se está y eso te mata, lo malo de todo es que no te mueres. Realmente no te mueres.
Y por eso vuelves a suspirar. Vuelves a olvidar. Vuelves a sufrir.
Crees que suspiras por última vez pues has decidió encaminar no sólo tu vida sino que tu maldita forma de pensar, tu miserable forma de vivir, tu angustiante forma de ver las cosas que te rodean hasta que te equivocas y tropiezas con la misma piedra; vuelves a caer en la mierda que no se ha querido ir de tu existencia, te aferras a esa mierda como si fuese lo único verdadero que sientes porque así lo quieres, porque esa mierda es lo único que te hace pensar que estás vivo.
Y luego te preguntas porque ha acabado todo de la forma en que está. Jodido. Mil veces jodido. Es un circulo vicioso que está allí aunque tu no quieras, simplemente porque eres débil, y pretendes no serlo, porque no eres capaz de enfrentarte, porque definitivamente eres cobarde.
Yo suspiro y aún no estoy segura de porque lo sigo haciendo.
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