10 de febrero de 2011

Lluvia veraniega

Es verano y llueve sobre Santiago, creo que también sobre varios lugares al norte. Me pregunto si la vida podría ser mejor en estos instantes, de seguro que sí, pero eso ya no importa; estoy sentada en mi cama con una conexión inalambrica a Internet gratis (cortesía de mi vecina), bebiendo un té no muy caliente y escuchando a radiohead, hacía tiempo no lo hacía por iniciativa propia, puede que unas cuantas semanas. [Se escucha de fondo 15step, y me hace sentir que a medida que el ritmo crece el sonido de la lluvia intenta colarse por mis oídos más y más fuerte]

Me es inevitable no abrir la ventana sólo unos centímetro y sentir ese helado aire que se filtra por ella, es distinto, no es como ese aire molesto del invierno, ni siquiera me he tenido que abrigar y se siente bien, escuchar la lluvia caer, me gustaría salir a caminar, eso hace mucho que no lo hago; supongo que, como dicen la vida a veces cambia, al igual que los hábitos... Creo que podría estar horas escuchándola.

Creo que este otoño realmente podría caminar.

20 de enero de 2011

Año nuevo, vida nueva?

Recuerdo que cuando recibí la noticia de pasar año nuevo en medio de la nada con mi familia, el mundo se me vino abajo y prácticamente juré que no iría; fuese al costo que fuese.
A una semana de la fecha, ya estaba decidido que iría.

En sí, no es que fuese una mala decisión, o incluso más, una decisión obligada; fue más que nada algo naciente de mi persona, problemas de salud de mi abuela y un sentimiento que me hizo decirme ¿Cómo no ir?

Pero la historia es más bien otra, otra que en realidad no es más que la misma de siempre. Te das cuenta, a medida que tu alma se vuelve más robotizada por la sociedad que hay ciertas cosas que nunca cambiaran, otras que se van descubriendo con pequeños destellos de verdad, otras que no puedes decir y que siguen sin poder rebelarse. De todas ellas han ocurrido en pleno ingreso del nuevo año.

Aquí es donde desecho el dicho "Año nuevo, vida nueva", si para nosotros es prácticamente imposible. No podemos llegar y olvidarnos porque somos materialistas, porque somos humanos, porque sentimos sufrimos y nos dan ganas de pelear, de discutir, de inmiscuirnos en esos asuntos aunque no nos conciernen directamente.

Tratamos de hacer un bien, provocar una alegría, una sonrisa y recibimos lo peor, recibimos un mensaje indirecto diciéndonos "Hey! dense cuenta que no cambiaremos, que no nos interesan".

Fue una linda noche de año nuevo, fueron días llenos de rabia y dos semanas llenas de nostalgia. Como para repetirlo.

19 de diciembre de 2010

Pluralidad cotidiana

Qué resulta de una niña amante de las últimas tendencias, quiero decir, de esas que escuha reggaeton y se viste como las "pokemonas"; un pre adolescente con tendencias comunistas, que se hace un mohicano, asiste a tocatas punks y escucha indie rock en su casa; una madre con un pequeño trauma maniatico acerca del orden; un padre que no mucho dice, que hace valer su San viernes incondicionalmente y que escucha racheras; y por último una joven adulta que no se siente muy conforme con su presente ni con su futuro y que se sume en melodías depresivas según sus coetaneos. Pues les diré que una familia muy disfuncional, una familia que por cierto se parece mucho a la mia.

Resulta curioso esto de las relaciones a diario con los que te rodean. Por ciertos lapsos tienes esas ganas urgentes de decir adiós a todo, claro por no decir algún improperio; pero entonces llegan esos momentos en que te ries junto con ellos, que te alegras de tenerles cerca y muchas otras mamonerias. ¿Y qué puedes concluir ante todo esto? Pues nada, si después de todo es Familia, como dicen, la familia no se elige y puedes un día decirle a tu padre lo mucho que le odias y semanas despues decirle que lo amas, ya sea en una tarjeta o a viva voz; puedes sentir ambos sentimientos y sólo tu terminaras sintiendote como escoria por pensar cosas así.

Me cargan estas fechas festivas, dónde todo el mundo supone que la armonia familiar, el amor, y esas cosas flotan en todas las familias. Sí alguien llega es indispensable que prepares tu mejor sonrisa, que te comportes como el papel modelo que desempeñas y ocurre lo mismo el día festivo. Comienzas todo el día, de lo más normal y entonces al momento de la cena "Plop" unos estallan, otros lloran, otros gritan pero lo que en sí todos coinciden irrefutablemente es en la cara larga. ¡Que caras largas tan bonitas! dignas de una memorable cena.

Otro asunto importante es destacar esos conflictos familiares. Resulta lógico que la familia se une, que todos se apoyan y despues de que todo eso resulta unos gritan, otros hablan por detras y la familia se separa. Aunque creo yo, es la ley de la vida.

¡Si las relaciones humanas son como el bien y el mal! pero no dejan de molestarme, mejor nos volvemos hermitaños y cada quien con lo suyo ¿no? Que chistoso sería. Un saludo a mis hermanos de por cierto. (Ja ja ja)

2 de diciembre de 2010

2:15 AM - Incluso más tarde.

Oye, fíjate que estás siendo egoísta.... Fíjate.


Antonela podía comprender con exactitud que sus pensamientos, que su reacción, no eran las más bonitas de la tierra. Pero bueno, es que tampoco era la Sor Teresa ¿No? Que tan malo tenía decir lo que sentía en la ocasión, si de hecho tardo varias horas en decirlo, no por lastima, sino más bien por un sentimiento "bondadoso" "amigable". Antonela sabe que no es nadie si de juzgamientos se trata, pero vamos que tampoco es una inhumana creación, también piensa en el prójimo... A veces.

21 de noviembre de 2010

Reflexiones del autor

No muy a menudo se reciben elogios reconfortantes, al menos no en este caso. Muestras una cosa, esperando que te den una buena crítica y más en el fondo que te digan que eres un genio de las letras; claro muy en el fondo ¿Y qué recibes? Un simple elogio que te deja en las mismas, pues sabes que no es más que una frase para decirte que no les interesa en lo más mínimo tu trabajo, sea de buena o mala forma.

Hace ya bastantes horas un comentario fue suficiente para gatillar el peso de muchos otros comentarios y que lograron una reflexión sobre el tema… ¿Es de verdad bueno lo que este autor hace? Al parecer así lo es, al menos un poco.

Lo cierto es que a algunos les agrada lo que leen aquí, al menos eso deduzco. Una palabra hizo que todos se fuera a las nubes por un instante “adictivo”, simplemente no pudo haber sido mejor y entonces ella miró a su alrededor y pensó ¿Porqué quienes se supone están a su lado, quienes se jactan de conocerle no pueden pensar que no son sólo palabras de normales de una mente atrofiada, una perdida de tiempo, estupideces? Porque sinceramente son más, son palabras normales de una mente en busca de algo explosivo, de una mente soñadora.

El autor escribe para sí, más allá como cualquiera, escribe para otros. Aunque no lo reconozca a la primera, aunque aun permanezca en la penumbra de las teclas del computador o en la tinta derramada en las hojas. Aunque siga esperando al publico tras el telón.

10 de noviembre de 2010

Malas personas, locas personas, mentes atrofiadas

A veces me cuestiono ciertas actitudes, me dan ganas de hacerles frente y decirles "Hey! qué onda sus vidas"

Primer caso: Una cosa es desahogarse, otra es dejar mal a los demás al amparo de palabras y hacerse el héroe. Definitivamente ya acabaron los tiempos  de admiración, hace mucho que venía repitiéndolo pero ya se ha rebalsado el vaso. Lamentablemente he de quedarme callada (?), no es lamentable, porque asumo que tal vez no tendría el coraje para hacerles frente a las circunstancias, pero de todas formas si he de hacerlo; por estabilidad emocional, familiar y porque soy muy impulsiva. Tal vez mis palabras y resentimientos me jugarían en contra.
Segundo caso: Sí, he de admitir que es en parte vergüenza. Me aterra una respuesta que podría dejarme con la vista oculta por bastante tiempo, pero no es todo mi culpa, or not... (?) Odio, detesto cuando se toman las cosas tan relajadamente y en realidad hay mucho más de por medio. ¿Es que acaso a todo el mundo le gusta jugar con los sentimientos? Wathever, simplemente lo detesto.
Tercer caso: Qué podría decir, Estoy cansada, física y emocionalmente. Se jactan de ser adultos, pues entonces asuman el rol de una vez por todas.

 No es mi mente la atrofiada, o tal vez sólo un poco. Sólo espero las aguas se calmen pronto.