15 de junio de 2014

Carta II

Querido Manuel, 

Retiro lo dicho en el primer correo, pienso que es más complicado escribir una segunda parte; quizás mi estado de ánimo tenga un poco que ver en todo esto, pero siempre estoy echándole la culpa al estado de ánimo, así que directamente no sé si habrá mucha razón en ello, después de todo podría comenzar a escribir sobre cualquier cosa en el mundo y ya estaría; pero ese es el problema, ¿qué vas a escribir?

Culpa al corazón quien se antepone a la realidad, a la objetividad, a la frialdad; se antepone a sabiendas de que será dañado. 

Culpa a mi ingenuidad, que siempre está creyéndose todas las frases bonitas así sin más. 

Culpa al orgullo y al pesimismo; porque gracias a ellos no soy capaz de ir y buscar lo que podría a haber sido una gran historia. Quizás es que me he acostumbrado a perder en cierto sentido. 

Pero por sobre todo, culpalo a él, quien se ha acobardado al notar que su propio corazón empezaba a sentir.

Como te darás cuenta soy bastante cursi. Y sí, estoy media enojada media triste por líos de amor. Tal vez no esté esperando a mi príncipe azul pero sí espero algo. Algo grande, y creí en un momento que con esta persona realmente podía resultar ese algo. Es como si tuviera tanto que entregar y está allí, dentro de mi conteniéndose. Odio ser así, odio tener que depender de todo esto.

¿Te sorprende el que haya mencionado a Sartre?, las cartas al Castor ¡son esplendidas!, me gustan mucho no sé, me provocan una sensación de tanta complicidad, es al fin de cuentas el inevitable anhelo de tener una gran historia, tener a esa persona a la cual le escribes por el puro placer de escribirle (como dice Sartre en una de las mismas cartas) aunque no tengas nada que decir y terminar escribiendo cuatro hojas. 

¿Qué me dices de ti?, ¿Algún amor épico el cual mencionar?, de seguro que sí, siempre los hay, como escribió Pizarnik "Y quién no tiene un amor?,¿quién no goza entre amapolas?"

Un abrazo gigante.

Sólo una vez

Sólo una vez supe para qué servía la vida.
En Boston, de repente, lo entendí,
camine junto al río Charles,
observé las luces mimetizándose,
todas de neón, luces estroboscópicas, abriendo
sus bocas como cantantes de ópera;
conté las estrellas, mis pequeñas defensoras,
mis cicatrices de margarita, y comprendí que paseaba mi amor
por la orilla verde noche y lloré
vaciando mi corazón hacia los coches del este y lloré
mi verdad sobre un pequeño puente encorvado
y apresuré mi verdad, su encanto, hacia casa
y atesoré estas constantes hasta el amanecer
sólo para descubrir que se habían ido.


14 de junio de 2014

Avance

Dos cosas que no pueden esperar a un correo más decente.

1. AMO a Charles.

2. Te envío un abrazo muy muy fuerte.


Carta 1

Hola.

Primeramente me presento, mi nombre es Manuel

Tengo que admitir que me gustó tu forma de expresarte; no digo que sea raro o algo por lo parecido sino que acá donde vivo, en México en un Estado de provincia llamado Querétaro que osan llamarlo urbe, la gente es muy complicada y cerrada, no se quieren esforzar y usan unas cuantas palabras para expresarse.

Me identifico en cuanto a que me es más fácil poder entablar diálogo con un/a desconocido/a (ya no lo eres) pues no hay perjuicios de por medio. 

Casi no socializo, a veces se me hacen muy tontas unas formas de interrelacionarse o sus pláticas no me son de interés o tal vez no las hacen interesantes. 

Indirectamente me hiciste saber tres o cuatro puntos de tu vida y coincido con la misma carrera, la lluvia o que de igual forma me gusta escribir.

Soy muy noble y terco y es malo, pues no sé ser duro con algunas personas y simplemente salgo lastimado. Es algo triste.

Me considero una persona solitaria, no más. O más o menos como decía Charles Bukowski "Me gusta la gente con mentes rotas y con destinos rotos. Están llenos de sorpresas y explosiones. Me siento bien entre marginados porque yo soy uno de ellos." Es algo difícil pero ahí está lo mejor.

A primera instancia me agradaste, no eres como las personas que trato y eso te hace diferente. Lo diferente atrae.

Espero tener respuesta. Un abrazo fuerte (abrázame fuerte, lo necesito).

P.D.: Jamás creí que alguien en una conversación me citara a J.P. Sartre.

13 de junio de 2014

Alguien escribió

“La mente es su propio lugar, y en sí misma hace del infierno un cielo y del cielo, un infierno”.

12 de junio de 2014

No es comparación

Para ti no tengo frases ni palabras bellas o poéticas; tampoco prosa barata. Sí, no tengo eso para ti, después de todo no me has dado más que material realista y un montón de cosas para pensar que hasta aquí ha llegado nuestra historia.